Llegamos a Kioto desde Hiroshima en el Shinkansen y, como ya era habitual en Japón, el viaje fue una gozada: puntualidad Japonesa, espacio de sobra para la silla y una logística que te hace olvidar por un momento las barreras del día a día.
Pero esta no era una estancia más. Entrar en la estación de Kioto esta vez significaba cruzar la frontera de mis 50 años. Un medio siglo de vida que quería celebrar aquí, donde lo antiguo y lo moderno se dan la mano sin soltarse. Para una ocasión tan especial, en este caso nos alojamos en el Hotel Granvia Kyoto, integrado en la propia estación de tren. Fue la decisión perfecta: nada más bajar del tren, ya estábamos en casa, con todo el despliegue de transporte (metro, bus y taxis) a solo unos metros de nuestra habitación.
Esa primera noche en Kioto tuvo un brillo diferente. Teníamos una cena reservada por Tak en un rincón tradicional cercano, el escenario perfecto para soplar las velas y empezar a descubrir una ciudad que, como veréis, nos recibió con los brazos abiertos y rampas donde menos lo esperábamos. Para no dejarnos nada en el tintero, organizamos el asalto a la ciudad dividiéndola en cuatro sectores: Centro, Norte-Oeste, Este, Sur y Excursión. ¡Preparad las baterías de las hand-bikes, que empezamos!
ZONA CENTRO: (Logística: Rodando / A pie)
Esta zona la hicimos directamente desde el hotel sin necesidad de transporte público.
- Higashi Hongan-ji: Fue nuestra primera toma de contacto. Sus edificios de madera son inmensos. Destaca por su gran accesibilidad: tiene ascensores y baños adaptados impecables.
- TORRE DE KIOTO: Para ver la ciudad desde arriba. Nos confirmaron que es accesible aunque no subimos por falta de tiempo.
- SANJUSANGEN-DO: Templo budista de visita obligatoria. Ver sus 1001 esculturas es alucinante y, lo mejor, es totalmente accesible.
- Jardín Shoseien: Típico jardín Japonés ubicado en el centro de la ciudad, no todo es accesible, los caminos son de tierra y hierba. Lugar perfecto para relajarte en medio de la ciudad.
- TeamLab Biovortex Kyoto: Arte digital inmersivo. Es de los más modernos de Japón. Muy accesible, pero ojo: hay que sacar entrada previa online.









NORTE-OESTE: (Logística: Taxi y Tranvía)
Para esta zona, la ayuda de Tak y su taxi fue vital para movernos entre puntos estratégicos. Empezamos en Kitano y terminamos en Arashiyama, desde donde regresamos al centro por nuestra cuenta.
- KITANO TENMANGU SHRINE: Nuestra primera parada en el norte. Es uno de los santuarios más famosos y, por suerte, es un lugar súper recomendable que se puede recorrer en silla sin problemas.
- HIRANO-JINJA: Está muy cerca del anterior. Es un santuario histórico conocido por sus cerezos (sakuras). Ojo aquí: solo se puede visitar la zona central; el resto estaba cerrado y, por lo que vimos, no parecía muy accesible.
- PABELLÓN DORADO (Kinkaku-ji): El gran icono de Kioto. La gran mayoría del camino es de piedrilla y arena apta para rodar, pero atención: no se puede hacer el recorrido circular completo en silla porque hay una zona con escaleras. Tendréis que volver hacia la entrada haciendo el camino a la inversa. Antes de entrar al recinto, hay una zona con baños adaptados.
- RYOAN-JI: Famoso por su jardín seco zen. Aquí la cosa se complica: los caminos son de piedra bastante suelta y, si no tienes ayuda, la movilidad es muy difícil. Yo solo pude visitar una parte.
- OTAGI Nenbutsuji Temple: Un templo budista en Arashiyama famoso por sus 1.200 estatuas rakan. Aviso importante: No es nada accesible. Lo incluyo porque Oihana tenía mucha ilusión por verlo; yo me tuve que quedar en la entrada disfrutando de los alrededores.
- Adashino Nenbutsuji: Conocido por sus miles de estupas y piedras funerarias. Aunque entramos por una zona poco apropiada e inaccesible, un trabajador nos comentó que entrando por la zona alta sí se podría acceder. Al final, por falta de tiempo, solo lo visitó Oihana mientras yo exploraba los alrededores.
- Bosque de Bambú de Arashiyama: Una visita obligada y, lo mejor de todo, es que es totalmente accesible. Pasear entre los bambus es una experiencia brutal que se puede disfrutar sobre ruedas sin problemas.
- Togetsukyō Bridge: Ya en Arashiyama, hay que cruzar este famoso puente y disfrutar de las vistas. Es una zona ideal para perderse.
- El Regreso al Centro: Para terminar el día, fuimos a la estación Hankyu Arashiyama Station (que, por cierto, tiene baños adaptados) para coger el tranvía Randen (Keifuku Line).
Inciso: Antes de subir al tranvía, tenéis que ver el «Kimono Forest», una instalación de postes con telas de kimono preciosa.
Transporte: El tranvía es accesible y podéis pagar directamente con la tarjeta Suica.












ZONA ESTE: (Logística: Taxi adaptado de subida y rodaje estratégico)
Para esta zona, la estrategia fue clave: nos organizamos para empezar en el punto más alto y así evitar las pendientes más duras.
Reservamos un taxi adaptado directamente desde el hotel (ojo no espereis al último día para que os hagan la gestión), fue una idea genial porque es el único medio que te deja en la misma puerta de la zona alta. El autobús, además de ser menos cómodo, te deja bastante lejos y te obliga a subir cuestas muy pronunciadas que agotarían la batería de cualquier hand-bike.
- Templo Kiyomizu-dera: Situado en la cima, es una visita obligatoria. Es un templo totalmente accesible, muy bien señalizado y cuenta con baños adaptados. No dejéis de perderos por sus diferentes rincones; las fotos desde lo alto son espectaculares.
- Templo Hokan-ji (Pagoda Yasaka): Bajando desde Kiyomizu-dera antes de llegar a la pagoda te encuentras con calles y tiendas tradicionales que son una maravilla para la vista.
– Ojo con la ruta: No todas las calles aquí son accesibles, ya que muchas terminan en tramos de escaleras.
– Consejo práctico: Nosotros usamos Google Maps, que nos guio sin problemas por calles alternativas accesibles (dando un pequeño rodeo) hasta llegar a la pagoda.
– El terreno: Hay calles bastante empinadas; dependiendo de vuestra silla y fuerza, podríais necesitar algo de ayuda puntual.
- Santuario Yasaka: Uno de los más importantes de Kioto. Atención: Según por donde intentes entrar, te encontrarás con barreras. Hay que dar un pequeño rodeo buscando la zona habilitada para sillas para poder entrar sin problemas
- Barrio de Gion: Perderse por el barrio de las geishas es obligatorio. Hay que tomárselo con calma, sin prisa, para sentir el Japón más tradicional mientras recorres las calles cercanas al canal de Shirakawa. Es como viajar en el tiempo
- Mercado de Nishiki: Ya cruzando el río hacia el centro, este mercado es una parada obligada para degustar productos locales cocinados al momento. Es una calle exterior pero cubierta, y lo mejor es que el suelo es fácil para andar en silla












ZONA SUR: (Logística: Taxi adaptado Parada estratégica de camino a Osaka)
Aprovechamos nuestro último día en Kioto, ya de camino hacia nuestro siguiente destino en Osaka en el Taxi de Tak, aprovechamos para visitar uno de los lugares más icónicos de todo Japón.
- Fushimi Inari-taisha: Es el famoso santuario de los 1.000 toriis rojos (color bermellón) que forman túneles espectaculares. Es, posiblemente, el sitio más fotografiado de Kioto y hoy en día está masificado de turistas, por lo que os recomiendo madrugar.
Acceso en silla:
– No todo el recinto es accesible, ya que a medida que subes por la montaña empiezan a aparecer tramos de escaleras.
– El truco del ascensor: Para llegar a la base donde empiezan los primeros toriis, hay que localizar un ascensor específico que te deja justo al inicio de los túneles.
– El terreno: El camino siempre «pica» un poco hacia arriba, pero con una silla manual (y algo de forma física) o una hand-bike eléctrica, no es nada del otro mundo. Es una visita súper recomendable porque el efecto visual de los toriis es sencillamente espectacular.






EXCURSIÓN: (Descubriendo el Mar del Norte de Japon Amanohashidate e Ine)
Si tenéis un día extra en Kioto, os recomiendo muchísimo salir de los circuitos habituales y poner rumbo al norte, hacia el Mar de Japón. Es una zona que nos recomendó Tak y fue un acierto total.
Logística y Transporte: Fuimos con Tak en su taxi adaptado. Aunque existe la opción de llegar en tren, si queréis visitar Amanohashidate e Ine la cosa se complica bastante por los horarios y los transbordos. Yendo con Tak, optimizamos el tiempo y nos aseguramos de que el transporte no fuera una barrera.
AMANOHASHIDATE ( El «Puente en el cielo»)
Es una de las tres vistas más famosas de todo Japón: una barra de arena de más de 3 km cubierta de pinos que cruza la bahía de Miyazu en forma de dragón ascendente.
– Cómo subir: Hay dos zonas de miradores en las colinas enfrentadas. Nosotros optamos por la zona del Amanohashidate Chairlift and Monorail.
– Accesibilidad: ¡Punto positivo! El monorraíl es totalmente accesible. Es una forma muy chula y cómoda de subir a la colina sin preocuparse por la silla. Una vez arriba, las vistas de la lengua de arena son impresionantes.
– Otras opciones: Existe también la estación de Fuchu (Kasamatsu Park) tambien accesible, pero la experiencia del monorraíl que elegimos fue perfecta para nosotros.
INE ( El Pueblo de las Casa Flotantes FUNAYA)
Si Amanohashidate nos gustó, Ine fue la gran sorpresa de la excusión. Nos dejó enamorados. Es un pueblo pesquero tradicional donde la vida parece haberse detenido.
– El encanto de las Funaya: Lo que hace único a Ine son sus casas, las Funaya. Son viviendas construidas sobre el agua; la planta baja es el garaje para el barco y la planta de arriba es la vivienda. Verlas desde la orilla es algo inolvidable.
– Rodando por el pueblo: Es un lugar mágico para perderse. El terreno junto al agua es llano, lo que permite pasear y disfrutar del ambiente pesquero con tranquilidad.
– Vistas de infarto: Tak nos llevó a un punto estratégico: el mirador Funaya no Sato Observation. No os lo podéis perder; desde allí arriba tienes una panorámica brutal de toda la bahía y las casas flotantes que parece de postal.










Kioto ha resultado ser una ciudad bastante fácil de «patear/rodar» en silla. La gran mayoría del centro es llana, y aunque existen zonas con inclinaciones pronunciadas (especialmente la zona alta del Este), si te mueves por el resto de zona no te enteras de nada.
Baños: Como siempre en Japón, la disponibilidad de baños adaptados es alta, sobre todo me ha llamado la atención cómo en la mayoría de templos y santuarios siempre hay un baño adaptado y lo más importante limpio.
Sorpresa en los templos: Lo que más me ha llamado la atención en este viaje es la extraordinaria accesibilidad en la mayoría de templos y santuarios. Es increíble ver cómo han integrado rampas y ascensores en lugares milenarios sin alterar su esencia.
El firme: En general, las «aceras» están bien, pero ojo en zonas como el Pabellón Dorado o Ryoan-ji, donde la piedrilla y la arena suelta pueden complicar el avance si no llevas ayuda o una buena hand-bike o ayuda para que la ruedas no se te claven en el suelo.
Transporte local: El único medio público que realmente utilizamos fue el tranvía Randen (Keifuku Line) desde Arashiyama al centro, el cual es totalmente accesible y admite el pago con la tarjeta Suica.
– Para el resto de desplazamientos largos o zonas altas, el taxi adaptado fue nuestra mejor herramienta.
- Hotel: Nos alojamos en el Hotel Granvia Kyoto, ubicado en la propia estación de tren. Es una opción insuperable por logística y accesibilidad. Tenéis todos los detalles en el link al hotel para verlo en detalle.
- Para celebrar mis 50 años, Tak nos reservó una cena muy especial en Sushi Komatsu, un local tradicional situado a apenas 10 minutos caminando desde nuestro hotel.
– La experiencia: Queríamos algo auténtico que escapase de los circuitos más comerciales, y este sitio fue un acierto total con cocina en vivo.
– El «Inciso» técnico: A la entrada del restaurante hay un escalón. Sin embargo, no fue un problema: los propios cocineros y el equipo del restaurante salieron a ayudarnos para salvarlo sin dificultades. Una muestra más de la hospitalidad japonesa.





En la siguiente entrada os contaré nueStra última parada en Japón antes de volver a casa y no es otra que la ciudad que no duerme Osaka.







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